¿Por qué un blog personal?
Porque me apetece, entre otras. Sin acritud, claro. Me apetece porque llevo años escribiendo pamplinas que han sido colgadas en diferentes páginas web y puede ser interesante recoger todo ese trabajo en un sólo lugar, un sólo click. De este modo, además, me permito romper los límites de lo estrictamente cofradiero cuando me apetezca teclear sobre algo o contra algo.
Pero no se confundan. No pretendo hacer de mi Blog, “Mektub”, mi único atril. Seguiré publicando en La Voz, La Trabajadera, SerCofrades o donde se tercie, siempre que me permitan hacerlo. El Blog, insisto, servirá únicamente como recopilatorio de todos esos artículos que voy endiñando por aquí, por allá y por acullá.
En cuanto al nombre, no se pierdan por las ramas. No es por la marcha que compusiera el maestro Urcelay, sino por el propio término en sí: Mektub significa, en árabe, “estaba escrito” o, en una traducción algo más prosaica, “lo escrito escrito está”. Y de eso va este Blog personal. De lo que ya se escribió y escrito sigue.